Cuando el suelo de nuestro garaje o trastero es de cemento, aunque tenga una buena terminación siempre está produciendo polvo, ya que al no estar protegido siempre se están desgastando las capas superficiales. Cuanta más utilidad le demos, como por ejemplo la rodada de nuestro vehículo, mas desgaste tendrá. Con el paso del tiempo este fenómeno se irá incrementando cada vez mas y produciendo mas suciedad, hasta que no nos quede más remedio que reparar el pavimento.

Esto tiene una solución muy sencilla y practica, pintarlo con un sistema de poliuretano de dos componentes para pavimentos tipo Polylux de la casa Titán. Este sistema tiene la ventaja de que, aparte de consolidar y proteger el suelo, es decorativo ya que lo podemos comprar en cualquier color, incluso con aspecto metalizado y le dará al pavimento una muy alta resistencia al desgaste, durándonos muchos años.

Lo primero que tenemos que hacer para aplicar este producto es preparar el pavimento lijando la solera de cemento con una lijadora rotativa tipo Single de la casa Lägler, a la cual se le puede conectar un aspirador tipo CT-33 de la casa Festool. Con esto abriremos el poro del suelo para la perfecta adherencia de la primera capa de pintura. Esto es más importante cuanto mejor y más liso esta el pavimento.  Siendo prácticamente innecesario si la solera esta rugosa o es muy porosa. Posteriormente retiraremos todo el polvo producido con un aspirador.

El siguiente paso es aplicar una mano de imprimación epoxi tipo Polylux 830 de dos componentes. Utilizamos un cubo para hacer la mezcla, que será de tres partes de base por una parte de catalizador y añadiremos entre un 15% y un 20% de disolvente epoxi. Al añadir esta cantidad de disolvente, haremos que la pintura sea más fluida, con lo que conseguiremos una mayor penetración en el pavimento, consolidándolo y produciendo un muy buen anclaje. Hay que tener en cuenta que la vida de la mezcla es de unas cuatro horas, por lo que habrá que hacer la cantidad de mezcla que nos dé tiempo a utilizar. La imprimación la aplicaremos con un rodillo de poliéster de pelo largo sujeto por un alargador para que nos sea mas cómoda y rápida la aplicación, y pintando las orillas con una paletina de tamaño medio. Tanto el rodillo como la paletina tienen que llevar siempre pintura para dejar la cantidad adecuada en el suelo, no se debe de dar con el rodillo muy seco de pintura. Recomendamos subir la pintura unos centímetros por la pared a modo de rodapié, o si se quiere hacerlo más alto a modo de friso, según el gusto.

Cuando la imprimación a secado (esto es mínimo entre dos y cuatro horas, dependiendo de la temperatura y máximo dos días) procederemos aplicar la primera mano de acabado con pintura de poliuretano de dos componentes tipo Polylux 840, en el color que deseemos. Con esta pintura haremos una mezcla de dos partes de base por una de catalizador, y añadiremos un máximo del 5% de disolvente de poliuretano. En esta ocasión la vida de la mezcla será de tres horas. Para la aplicación de esta pintura utilizaremos el mismo tipo de herramienta que para la imprimación, a diferencia de que el rodillo de poliéster será del tipo microfibra de pelo más corto. Insistimos en que nunca se debe pintar con el rodillo muy seco.

La última mano de acabado se hará entre un mínimo de dieciocho horas y un máximo de cinco días. La aplicación será, al igual que la mano anterior, con pintura de poliuretano Polylux 840. La preparación y el método de pintado y la herramienta será el mismo que en la primera mano de acabado, pudiendo prescindir de añadir disolvente si se desea.

Los tiempos de repintado son muy importantes ya que si pintamos antes de tiempo podríamos remover la capa anterior. La pintura aun estando seca al tacto, esta curando, por lo que es muy importante no dejar más tiempo del indicado, para que curen todas las manos a la vez y creen un solo cuerpo. Si por cualquier motivo pasase más tiempo, habría que lijar entre una mano y otra.

Si la solera tuviese algún desperfecto, grieta o coquera, podríamos repararla entre la mano de imprimación y la primera mano de acabado, utilizando una masilla de poliéster de dos componentes y fácil lijado. Conviene dar un brochazo a las zonas que hayamos enmasillado antes de la primera mano de acabado, ya que esta masilla re chupa mucho.

En el caso de que no hubiera una buena ventilación donde estemos pintando, recomendamos, para la aplicación de estos productos, la utilización de una mascarilla de carbono homologada.

También existen en el mercado pinturas para pavimentos del tipo epoxi al agua 835 de la casa Titán o la pintura mono componente al agua 888-8317, tan bien de la casa Titán, que tienen muy bajo olor y no es toxico.

Publicado: 28 de Marzo de 2014