El temple está compuesto básicamente por carbonatos y sulfatos cálcicos de muy fina granulometría y de color blanco, sumados a diferentes colas que se utilizan como aglutinante, todo disuelto en agua. No es lavable y solo se puede utilizar en interiores, siendo su aspecto mate. En la inmensa mayoría de las ocasiones solo se comercializa en blanco y envasado en bolsas, teniendo que elaborar los colores a mano y no pudiéndose realizar colores de gamas altas y vivas.

La pintura plástica está compuesta por resinas, pigmentos y cargas, aditivos y todo disuelto en agua. Los distintos tipos de resinas y su cantidad hacen que tenga más o menos lavabilidad, sirviendo para exteriores e interiores o solo para interiores. Sumado las distintas cargas tendría diferente cubrición y textura de acabado. El aspecto de acabado puede ser mate o satinado y se comercializa en blanco y en todo tipo de colores, bien de una carta de colores hechos o teñida en maquina tintométrica.

Para identificar la pintura que tienes en tus paredes has de mojar un trapo y frotar suavemente, si es temple machara el trapo, si es pintura plástica no. No se debe pintar con temple sobre pintura plástica ya que no tiene la adecuada adherencia.

El temple es transpirable, al igual que algunos tipos de pinturas plásticas son también transpirables y anti moho.

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Publicado: 14 de Febrero de 2014